Paciente de 50 años, que ha tenido episodios de gota hace unos años y fue operado de un tofo en el codo. Refiere que tras estar trabajando y cargando peso tiene dolor en la inserción distal del bíceps a la palpación. No recuerda a ver sentido tirón, sólo se le ha manifestado el dolor a las 24 horas, no hay hematoma pero sí dolor a la flexión y un poco al estiramiento pasivo. Toma voltarén y se le alivia gradualmente los síntomas.
24 horas después manifiesta mucho dolor en la muñeca, pérdida de fuerza a la flexión palmar y de los dedos, dolor a la presión en la cara anterior de la muñeca y también a la flexión dorsal pasiva. Inflamación en la muñeca y peor coloración (no sé si debido a que se ha puesto una muñequera que le ha comprimido demasiado). No hay alteración de la sensibilidad.
¿qué creeis que puede ser esto?














































