Está claro que sí.
Sin embargo, cada vez menos fisioterapeutas quieren dar masajes. Parece que no queremos ser unos "masajas", como dicen por ahí. Es un trabajo muy duro, y decimos que no hemos estudiado 3 años de carrera, más sus correspondientes cursos de formación, para terminar dando masajes a un tío que te dice "ahí no, un poco más arriba, sí, uhhh, que gusto, sigue sigue...".
No hay más que salir a cenar con compañeros, charlar en los pasillos de congresos, comentar en los cursos, o entrar en foros como este, para ver que este sentir es muy corriente (algunos hemos participado en la historia de "vitae", en otro foro).
Los masajistas están aprovechando este hueco para ocupar ese espacio que les estábamos arrebatando (antes se habrían muchas clínicas con el nombre "fisioterapia y masaje"), y que ahora parece que ya no queremos (o al menos esa es mi impresión).
Propongo y comienzo aquí este debate, ya que me parece un tema importante ante el que nos estamos durmiendo los fisioterapeutas.
-En estos tiempos de paro y precariedad laboral ¿queremos decir no a una fuente de ingresos y trabajo?
-La sociedad demanda masajes, eso está claro.
-¿Son efectivos, son útiles terapéuticamente hablando?
-¿Sólo somos terapeutas cuando hay una lesión? ¿Si no hay lesión clara y el paciente sólo quiere un masaje de descarga, eso ya no es labor nuestra?
-Y si dejamos el masaje a los masajistas ¿qué les dejaremos después?
Estas y otras muchas preguntas podemos plantearnos.


















































